
Silvio Rodríguez Domínguez, hijo de Argelia y Dagoberto, nació el 29 de noviembre de 1946 en el pueblo de San Antonio de Los Baños (Cuba).
A 26kilómetros de La Habana creció escuchando los sones y boleros de su madre, con un tío que le cantaba rumbas al pie de la cuna y una abuela que lo dormía con la música que salía de la radio.
A los cinco años de nacer, su familia se trasladó a La Habana. Cuando el futuro cantautor contaba con diez años de edad, sus padres se divorciaron y la madre se lo llevó a él y a su hermana de regreso a su pueblo natal para retornar a La Habana en 1958, un mes antes del triunfo de la Revolución.
La primera vez que Silvio cantó en público fue en un concurso de la isla llamado Buscando Estrellas. Cantó un bolero llamado "Viajera" y todos quedaron maravillados ante el talento del pequeño. Su primer instrumento fue una tumbadora, regalo de un tío.Su padre, Dagoberto Rodríguez, era agricultor en San Antonio y buscando un futuro más promisorio en la Cuba de finales de los 40, se fue a la capital y montó un negocio: Tapicerías El Sueño. Eventualmente la familia se mudó a La Habana y Silvio siguió cantando, participó en un concurso de radio con una canción en inglés y ganó un pastel y diez pesos.A los siete años comenzó a estudiar piano gratuitamente, sus aptitudes musicales sorprendieron a la maestra Maragarita Pérez Picó, quien insistió en que el jovencito debía recibir clases a diario. Fue el primero de su clase, pero él deseaba correr en las calles con sus amigos. Corría el año 1953 en Cuba, un tal Fidel Castro intentó atacar el Cuartel Moncada, en Santiago y llamaba a la nación a un levantamiento en contra de Fulgencio Batista.Dagoberto le inculcó a Silvio el gusto por la lectura. Le leía poemas de Rubén Darío, fábulas de Esopo, ciencia ficción. Le mandó a hacer una guitarra de formica, para que jugara a ser Elvis Presley. Los días del cantautor transcurrían entre La Habana y San Antonio de los Baños; los juegos y la música, su familia y sus amigos. Mientras tanto, los nombres de dos guerrilleros comenzaban a ser escuchados por un pueblo cubano que moría de hambre: el Che Guevara y Fidel Castro.
Silvio tenía 12 años cuando Fidel y el Che Guevara salieron de la montaña y entraron a Cuba. Vivía en La Habana con sus padres y su abuelo le contaba sobre Martí, los soldados y la revolución, de la que ha dicho en alguna entrevista: "la revolución, como se sabe, no es sólo asunto de convicciones sino también de fe".
En 1961 Silvio se inscribe en las milicias: la secundaria Carlos J Finlay. Participa en las campañas de alfabetización con la brigada Conrado Benítez en la Sierra Gavilán y Rancho Luna, ubicada en la actual provincia de Cienfuegos; posteriormente lo hace en la Ciénaga de Zapata y, al año siguiente, empieza a trabajar como dibujante de comics en el semanario Mella, donde Lázaro Fundora pone en sus manos por primera vez una guitarra. También en esos años conoce a Vicente Feliú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario