lunes, 28 de enero de 2008

HOY ES UN DÍA DE REMENBRANZAS

Hoy es un día en el que se cuelan recuerdos
de aquellos seres que se hicieron merecedores
del lugar en el cajón de la memoria de los sentimientos.

Siempre seremos uno por el vínculo de la memoria
dónde sea que nos ubique el destino estaremos juntos
y hasta en el infierno recoradremos que fuimos uno
uno en el otro, encima del otro, al lado del otro, odiando al otro.

El corazon también tiene memoria así la cabeza olvide,
el corazón brinca cuando el nombre, como hierro al fuego
reaviva el sentimiento y nace la incertidumbre
entre pétalos de rosas se buscan las espinas para seguir olvidando.


jueves, 24 de enero de 2008

CUENTO DE AMOR





Voy a beberme el mar.
Ya tengo listo mi velero fantasma,
no le he trazado rumbos a mi ausencia,
no he fatigado el mapa
localizando zonas que no bailen
al macabro jazz-band de las borrascas.
Viajaré simplemente
sin triangular alturas ni distancias,
llevando en el timón a Don Quijote
y la Rosa del viento en la solapa.

Acompáñame tú, dulce chiquilla.
Partiremos al alba, cuando los alcatraces no dibujen
su ecuación de naufragios sobre el agua.
Arranca tus raíces de la tierra,
abre tu citolegia de nostalgias
y vamos a bebernos el océano
en copa de luz de la mañana.

Visitaremos todos los países,
los puertos y las radas.
te compraré crepúsculos en Chipre,
un elefante niño al sur del África,
un gajo de luceros en Corea,
dos elásticos tigres de Bengala,
el dolor milenario de un camello
y la fatiga estéril del Sahara.

En el Japón te mostraré los biombos
con las figuras bilingües y enigmáticas.
En Pekín buscaremos ala muñeca
de blanco corazón de porcelana.
Haremos de bambú balsas de ensueño
para subir un río de esperanzas
y te daré un sombrero en forma de hongo
y unas chinelas para tu pijama.

Pasaremos a Escocia y a Noruega.
Después navegaremos a Finlandia
para buscar la estirpe de un vikingo
de ojos azules y de luenga barba
que se murió coleccionando fiordos
en el álbum con sal de su nostalgia,
mientras su vieja pipa marinera
quemaba archivos íntimos del alma.

Y siempre y sin control, siempre viajando
llegaremos al país de Scheherezada
y allí te contaré Mil y una Noches
de reyes y de esclavas,
de romances y torres de marfil,
de bazares, de alfombras y de flautas,
de madrigales y de surtidores
de pie como las cobras encantadas.

Subiremos al Rhin buscando a Wagner
y su tetralogía desvelada.
Cazaremos los cisnes hiperbóreos
que abanican la muerte con sus alas.
Te diré que la música es un vino
que cuando estamos tristes se derrama
y que el silencio es un santuario celta
donde reposa el corazón de un arpa.

Y fatigando el mar, ¡Qué importa el tiempo!
visitaremos la Ciudad Sagrada,
la tierra de la Cruz y del olvido,
la escuchó el Sermón de la Montaña,
la patria de Jesús y de maría,
a la que arrulló las bienaventuranzas,
la tierra donde un tosco carpintero
pulió a garlopa el globo de una lágrima.

En otro amanecer arribaremos
a las Islas canarias.
Te compraré su nombre que es un trino
diluido en el agua.
Para pescar luceros en el fondo
te bastará la red de tus pestañas
y aprenderás que a Dios también se llega
por el verde camino de las algas.

Si sueñas ver a Nápoles,
cruzaremos por mármoles de Italia
y te daré una góndola en Venecia
y en Asís la humildad de una campana.
Compraremos al dante sus laureles
y al Benvenuto su luciente daga,
para tu muñeco de ilusiones
y tu azul inquietud de extravagancias.

Buscaremos ositos en Liberia.
Rutas de manzanilla al sur de España,
la sombra adolescente de Platero,
la capa de Unamuno en Salamanca,
la fatiga inmortal de Rocinante,
el dardo del Amor Clavado en Ávila,
la morena ascendencia de “El Cachorro”
y el llanto de Boabdi sobre Granada.

Y cuando tengas sueño mi pequeña,
cuando te canses de medir distancias
y no quieras viajar a la deriva
con la Estrella Polar a las espaldas,
te arrullaré mientras mi vieja pipa
que compré a un bucanero en Samarkanda,
quema frente a la noche de tus ojos
mi viejo contrabando de nostalgias.

Jorge Robledo Ortiz

Colombiano

miércoles, 23 de enero de 2008

VÍNCULO ETERNO

Mostraría una y mil veces el corazón al mundo

con la sola certeza de que tu y yo vamos a tener un vinculo eterno.

Evidenciaria la luz nacida de tu voz

nada opacaría el sol que te regaló la naturaleza.

Eres el principe del mundo que se formó en mi habitación

monarca de las experiencias que elevan el espíritu.

HUMANOS

Éstos son frailejones bebes en Covadonga, quienes sostienen en gran parte el Páramo (como ya saben su importancia ecológica no me voy a extender), la siguiente una cascada fuertísima en Sueva, la roja una flor de Mesitas, algunas de las maravillas que vemos los caminates de las montañas de Cundinamarca y el país en general.
Admiren su belleza, su suavidad, su fortaleza ante el inclemente frío; nada mas bello que lo que no ha tenido la intervención del ser humano, destructor de lo que le parece amenaza de lo bello que le ha sido entregado como administrador, de lo que se hizo dueño sin más.

Cuanto dolor se me alberga en el corazón cuando camino entre los páramos de nuestra sabana y veo que la presencia de nosotros ha acabado con un ecosistema maravilloso en donde los colibrí de páramos se alimentan de los frailejones pero por el peso de la atmósfera no alcanzan a posarse del todo en sus ramas rompiendo así la cadena de polinización, o presenciar a un obrero desechando en un naciminto de no se que río cantidades alarmantes de aceite de carrotanques de las veredas vecinas. No se alcanzan a imaginar como se siente el alma cuando veo que la Madre que nos proporciona la vida material la cabamos con sevicia, sin remordimiento, siento en el corazón una profunda rabia por pertenecer a esta especie que destruye lo que le fue heredado pero que no le pertenece.
Cómo no despreciar lo que somos, seres inteligentes pero que no conservamos nuestro hogar en armonía, infectamos, contaminamos, intoxicamos, aniquilamos la indefension de un animal, maltratamos la tierra que nos da el alimento y seguimos por ahí, sin nada más, por donde caminamos arrasamos y me duele saber que los milagros de la naturaleza tal vez, cuando muera ya no existan más que en fotografías como éstas. Hoy estoy verdaderamente triste y la humildad de mi blog quiero poner mi voz de indignacion y protesta ante el genocidio verde al que sometemos a diario nuestro planeta.

Gracias por su atención y si en algo calan estas palabras hay muchas formas de frenar esta violencia contra seres que no hacen marchas, que no gritan, que no ponen querellas ni cauciones sólo piden que se les respete el espacio que se han ganado por ser primeros que cualquier ser humano en este mundo que sin nosostros seguiría siendo el paraíso.
Agradezco las fotografias a Édgar Rodríguez, matemático y poeta, soñador y por sobretodo consentido de la sobrina que lo adora. Gracias por tí.